Adiós, mis niños del sol
Adiós, mis niños del sol
Enrique Pérez Díaz
Ilustradora: Marla Albo Quintana
La guerra se alimenta del alma de los niños, dijo Andersen. Quema y destruye ciudades. Se cobra vidas, historias y personas. Pero nunca logra matar a la esperanza.
Así lo piensan los grandes poetas, que en la infancia ven luz y promesa de un futuro mejor.
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